Según varios estudios, las empresas iluminadas con luz natural cuentan con empleados más activos que, además, de mejor calidad de vida ya que los empleados duermen mejor, rinden más y muestran más energía y motivación para realizar el trabajo.

oficina4La luz artificial se compone de luz visible y de radiaciones ultravioletas e infrarrojas y existe la preocupación de que los niveles de emisión de algunas lámparas puedan ser dañinos para la piel y los ojos. Sin embargo, tanto la luz natural como la artificial pueden alterar el reloj biológico humano y el sistema hormonal, donde pueden ocasionar problemas de salud. Incluso algunas personas con problemas de fotosensibilidad afirman que las luces de bajo consume como los LEDS, empeoran sus síntomas.

No existen pruebas de que una exposición breve a las lámparas utilizadas habitualmente en oficinas provoque daños oculares, pero el componente azul de la luz visible puede dañar la retina, pero solo sucede por la exposición accidental al sol o a lámparas de muy alta intensidad, siendo, por lo tanto, poco frecuente.

La exposición a la luz por la noche durante las horas de vigilia, como sucede en los trabajos por turnos, podría llevar consigo un mayor riesgo de contraer cáncer de mama, y provocar problemas de sueño y gastrointestinales, así como cambios de humor y trastornos cardiovasculares. Pero estos efectos se deben a la perturbación del ritmo circadiano del cuerpo, no tanto por tipo de iluminación.

En otoño e invierno más marcados como ocurre en algunos países, se observa un incremento de la depresión y de ansiedad por la escasez de luz natural, ésto se conoce como Trastorno Afectivo Estacional. La influencia de la luz en los neurotransmisores cerebrales modifica la atención, el humor y el comportamiento, altera la salud humana y afecta al rendimiento laboral.

La luz diurna favorece la serotonina y dopamina, nos activa y estimula.

En ausencia de estímulo luminoso, aumenta la melatonina (la hormona del sueño). La falta de ritmo luminoso adecuado causa somnolencia matinal e insomnio de noche. Estas patologías son de mayor gravedad en otoño o invierno, al acortarse el ciclo de luz y encerrarnos más en casa a causa del frío. Una luz brillante (a partir de una intensidad de 800 a 1000 lux), nos dice que ya es de día, despierta el ánimo, sin necesidad de café ni tabaco, y proporciona serotonina al cerebro, la hormona de la actividad y el buen humor. Esto se produce naturalmente al mirar al sol, pero en entornos cerrados, la iluminación es biológicamente insuficiente y nuestro cerebro sigue pasivo, e induce pesimismo, cansancio y sueño. Además de la cantidad de luz, también nos afecta a nivel neurofisiológico el color de la luz, y es evidente que los colores alegres e intensos nos motivan de manera positiva, levantando el ánimo. El abuso del blanco en interiores, o el predominio de colores serios y tristes como el gris o el beige en el vestuario, son otros síntomas de conducta depresiva.iluminación-oficinas-600x400

Una idea para oficinas o ambientes frios donde no hay mucho sol, es usar una lámpara de fototerapia (10.000 lux) durante el desayuno, o en la mesa de trabajo, pero lo ideal es realizar toda la iluminación interior con luz de espectro total, pues la luz de espectro total es precisa para que la mente, el sistema endocrino y el sistema inmunitario funcionen a pleno rendimiento.

Con la aplicación de la Domobiótica en la oficina, el empresario podrá observar una mejora del clima sociolaboral, y la iluminación biodinámica puede producir un incremento hasta del 75% de la productividad, con notables beneficios económicos.

La investigación en fotobiología muestra que una carencia crónica de luz puede ser causa de depresión, como el Trastorno Afectivo Estacional, además de otras alteraciones de salud como insomnio, estrés, ansiedad, cefaleas, mareos, fatiga crónica, raquitismo, incluso inapetencia sexual, impotencia e infertilidad.

Sabemos que la luz condiciona la agudeza visual y la percepción de los colores.

Por : Fiorella Allain

Diseñadora de interiores

Fuente:

www.domobiotik.com

GreenFacts. CCRSERI (2012)